Como Hiedra
Esta presencia tuya
(soplo matutino)
rumor de clima
(como la lluvia)
creciéndo sombría
sobre mis hombros,
es hiedra florecida
en instante de recuerdo.
Esta presencia tuya
(soplo matutino)
rumor de clima
(como la lluvia)
creciéndo sombría
sobre mis hombros,
es hiedra florecida
en instante de recuerdo.
La cuna vacía
infinito a cuestas
las entrañas mias.
Busca temblando
sabor leve de lengua
tu boca infiel.
No se escribió historia nueva
cuando mataron "la golondrina"
y su falda roja de cuero
quedó en arena encendida.
Cuentan las malas lenguas
que la mató el pecado
de brindar todas las noches
su hambrienta flor a borrachos,
que los buscaba silente,
ansiosa como los gatos,
y se escudaba en las sombras
de portales para amarlos.
No se escribió historia nueva
cuando mataron "la golondrina"
y su falda roja de cuero
quedó en arena encendida.
Y aquellos remedos de hombre
en alcohol la van llorando,
buscando por los portales..
como perros.. husmeando
la falda roja de cuero,
la calidez de su abrazo.
Y si alguno en su delirio
gime gritándo su nombre..
la llama "mi golondrina"
dulce milagro de noches.
Incendia el mar
arrodillado el sol
de mi ventana.
Olvidó alas
enamorando versos
la golondrina.
calor intenso
roce brujo de pieles
enciende besos.
Destello azúl
aullido de Enero
noche luz cielo
Me niego a tu muerte,
por anunciada que sea,
me niego porque es tuya
y no la compartes,
porque me dejas sola,
porque la deseas,
( aunque lo niegues)
Porque hablas de ella
y me consuelas...
y me torturas...
y no dejas cabida para el llanto..
y me tienes de luto en sonrrisas..
Me niego a tu muerte
solitaria,
egoista,
rezadora..
a tu deseo póstumo de que te lea un poema..
al reparto de tus miserias,
a nuestros sueños aniquilados...
y aquí estoy escribiéndote..
a miles de kilómetros de distancia..
esperándo la llamada
que confirmará que has muerto
sola,
en silencio,
abandonada,
y que no debo llorar.
¡Ay cariño!
te escribo con las dos..
cerrando círculos al miedo..
en la distancia justa del pecado
entre mujer y poeta.
Bautizada con dos nombres
exacerbo mis fantasmas.
¡No me leas!¡ No me leas!
que nací predestinada
en llanto seco de rama,
en oquedad de delirios.
Y si tuya, la que llamas,
duerme tibia en el nido,
la otra, la que se escapa
es torrente , fuego, sino.
Y si lastimo tu horizonte
enajenada de palabras..
ten piedad en la condena..
somos dos las que te aman.
Sin maquillajes, sin distancias,
con secreto de lluvia adentro,
cuajándome de asombro las entrañas,
nos encontramos hilvanando versos..
Nunca sabré si te esperaba,
si ha sido parte de mi vigilia
el rumor próximo de tus poemas,
si acaso en alguna noche
el sueño enhebró conjuros
para hacernos cerca.
Y la palabra, las palabras
plagiadas en el brillo de los espejos
van develándo heridas
en las rimas nostalgiadas.
En este saberte
encendido de preguntas
me invade un vago afán
de viaje hacia el principio
buscando huellas esteladas
navegándo mil memorias
para hallarte en el resquisio
de la puerta que se abrió.
Dejaré de ser Gretel , la perdida,
la desencontrada en migas de pan..
descorcharé la casa de chocolate,
avivaré el fuego, prepararé la jaula...
y te contaré el cuento
de la bruja malvada,
de Hansel y sus amores...
de la canasta de hongos
(que me envenenáron)
de los secretos del hueso de pollo,
y de un ogro de mazapán
que me habita por dentro.
Y cuándo aparezca la sonrrisa...
y babee de ganas tu boca
entonces y sólo entonces
desmigaré la ruta de tus manos
para amarte en solitario,
y no regreses.
No... no me toques..
No...no te acerques..
No...no quiero...
No...estoy cansada..
No...ahora no, tengo sueño.
No ...No...No..
Juntándo las rodillas,
esquivándo la boca,
apretándo los puños..
No...No...No...
Y se agigánta el No
doloroso entre las sábanas..
No...porque olvidaste besarme
No..porque llegáste tarde
No...porque discutimos
No..No...No
y este No aprendido
sin palabras,
sigue fustigándo mi boca,
a pesar mio..
vehemente, rencoroso,
afiebrado, oscurecido,
acallándo la carne,
buscándo excusas
para no disgregarse
y seguir siendo
premio o castigo.
Larga y cruél
la lágrima ,
cayó sobre sus manos,
(le aullan las entrañas
Llora el hombre
su pena..
la madre temblorosa
se desgarra.
Inútiles los brazos
que ayer lo acunaban,
inútiles los besos
las canciones y las nanas..
(Que poco sirve mi amor
cuándo la vida pasa..)
y abrazada a su espalda
la madre vieja...calla.
Nací mujer, sin apellido,
crecí como las perras callejeras
peléando a mordiscos
mi espacio en el mundo,
oliéndo a olla de puchero
y a cinco cuerpos en la misma cama,
me tocó bailar con la fea,
como dicen..
No coroné de princesa, ni reina..
ni nada,
más, algún designio
se empeñó en ataviarme ajena,
y me almidoné de poesía
intentándo ser quijote,
y me desnudé más de una vez
a la luz de la luna,
barriéndo miserias
en tacones altos.
Me proclamé visionaria
de los arcanos mayores.
(y menores).
Alerté la ouija
retornándo espíritus,
levánte banderas
en el sitio de la casa.
Grité por mí y por las otras
hasta que se me desholló la gargánta.
y desperté una mañana
(sin asunto)
ahuyentándo palomas..
y sigo girándo en espera de milagros,
tañendo campanas,
por si acaso...
sudándo cuesta arriba,
aquilatándo ardores ,
conjugándo verbos,
con la estúpida esperanza
del desequilibrio perfecto,
del maquiavélico embrujo
que me prometió la vida.
Y Frida.. llora
perros negros
hasta ser, hasta sernos,
grito de amanecida,
útero, cosmos , silencio.
Y amortajada en pinceles
como el corsé que la obliga
en su dolor cotidiano,
cenizas.
Frida pinta
vientre fértil
despedazándo el destino,
mordiéndo rabiosa
la intención de vuelo,
desmembrándose,
doliente,
gimiéndo, tiempos.
Frida llega,
del ayer patriarcal
y oscurecido,
a este hoy,
que se desgarra
en el eco pincelado
de sus gritos
Tejeré de redes tu boca
alertada de alcobas,
despejaré el camino
retornándo al naufrágio
descalza.
Te llevaré hasta mis dientes,
húmedo, mórbido,
desenrrollando caracoles
aluciernádos,
al límite de la audacia,
Y teniéndote...desconocido..
siéndo la del principio
desafiaré la fantasía,
infiél hasta la médula,
por eso ruego que calles,
que no ahuyentes mi ilusión
gimiéndo algún te quiero..
te inventaré esta noche..
por cierto,
dando a luz mis perversiones,
a la medida de mis ansias,
hasta que seas otro, otros,
o el mismo, o el que amaba..
¿y mañana?
entre suspiros diré..
¡ eres perfecto en la cama!
Sin hechos anunciados,
sin lutos celosos..
desnuda de vanidades,
en círculos de nomeolvides..
el filo dulce rasgará la carne
hambriénta,
y la última pregunta
eternizará el designio..
¿porqué?
El miedo es duende desdichado,
y en el génesis del sueño
no me pudo contar
el balbuceo de hadas
ni la canción de barro..
y antes que despierte
la que tuvo esperanza,
asesto el último corte..
Y sigo aquí, sombría,
adivinándo tus ojos grandes..
solicitándo sueños,
penando culpas.
Se muere una vez...
olvidándo,
arriándo yeguas azules
en los potreros mojados,
cercándo con vallas
la que fué mariposa,
aguila,
dedos, manos...
Y olvidándo,
me olvidó el olvido
que moja el alma
la exprime,
y la atenaza.
Y la carne reniega
de la risa de fuga,
del temblor de la boca,
de sus escarchas..
Se muere una vez...
olvidándo.
Lo demás, es llanto.
La ví venir....
y el gozo inundó mi alma..
corrimos, ambas, presurosas
a encontrar el abrazo..
y nos fundimos,
emocionadas.
Despertaron las palabras
ajenas,
desconocidas,
extrañadas...
¿quién eres?
¿nos conocemos?
no,
¡pero te extrañaba.!
La razón tomó las riendas
soltándonos...
avergonzadas..
Y nos quedamos vacías,
espejadas de nostalgia.